La Asociación de Trabajadores del Estado en la Administración Nacional de Aviación Civil (ATE-ANAC) declaró el estado de alerta y movilización y puso en marcha un plan de lucha que incluye asambleas informativas en todos los aeropuertos del país. La medida podría generar demoras en la operatoria aérea y anticipa un posible paro general para el martes 10 de marzo si no hay una propuesta salarial satisfactoria.
El conflicto se originó tras la decisión del Gobierno nacional de revertir un aumento salarial que, según el gremio, ya había sido acordado. La modificación implicó la reliquidación de haberes cuando los recibos ya estaban publicados en los sistemas oficiales, lo que generó fuerte malestar entre los trabajadores.
Marcelo Belelli, coordinador nacional de ATE-ANAC, calificó la medida como “irrespetuosa” y aseguró que el recorte se aplicó un día antes del cobro de salarios. Desde el sindicato sostienen que agotaron las instancias de diálogo con las autoridades del organismo, encabezado por Oscar Villabona, pero que no hubo una oferta concreta que atienda los reclamos del sector.
En una nota formal dirigida a la conducción de la ANAC, el gremio advirtió que no existe una hoja de ruta clara para resolver el conflicto y responsabilizó al Ejecutivo por las consecuencias que puedan derivarse de las medidas de fuerza.
Las asambleas impactan en un área clave para la seguridad y la logística aeroportuaria, por lo que podrían registrarse demoras en vuelos comerciales. De no mediar una convocatoria urgente con una propuesta salarial superadora, el sindicato anticipó que avanzará con un paro total de actividades el próximo 10 de marzo, lo que podría afectar de manera integral al sistema aerocomercial argentino.

