El municipio de Ituzaingó avanzó con la aprobación de una reforma fiscal e impositiva integral que combina modernización administrativa, mayor eficiencia en la recaudación y un esquema de mayor progresividad tributaria. La iniciativa fue aprobada en la última sesión legislativa por amplia mayoría, en un debate atravesado por la discusión sobre el equilibrio entre fortalecimiento fiscal y alivio impositivo.
En términos de votación, el expediente obtuvo 24 votos afirmativos —12 de concejales y 12 de mayores contribuyentes— frente a 12 votos negativos, correspondientes a 5 concejales y 7 mayores contribuyentes, lo que marcó una definición clara a favor de la propuesta oficial.

De un total de 17 modificaciones introducidas, 11 están orientadas directamente a la reducción de impuestos y a la protección de jubilados, vecinos y pequeños contribuyentes del distrito.
Modernización administrativa y beneficios al contribuyente
En primer lugar, la reforma incorpora herramientas orientadas a modernizar el sistema de recaudación. Se incluyen mecanismos como el débito automático y beneficios por pagos anticipados semestrales y anuales, con el objetivo de agilizar la gestión tributaria y mejorar el cumplimiento.
Asimismo, se amplían las exenciones que permiten liberar a determinados contribuyentes del pago de intereses resarcitorios, multas y recargos, promoviendo instancias de regularización voluntaria.
Ordenamiento urbano y alivio en construcción de viviendas
Por otro lado, en materia de derechos de construcción, se introducen cambios relevantes en el control de obras. Se habilita al municipio a exigir el pago inmediato de derechos en casos de construcciones detectadas sin permiso previo, otorgando luego un plazo de hasta seis meses para la regularización de planos.
Al mismo tiempo, la reforma establece una reducción promedio del 50% en los costos por metro cuadrado para viviendas unifamiliares de hasta 150 m², lo que representa un alivio directo para familias y proyectos habitacionales de menor escala.
Un esquema tributario más progresivo
A su vez, el nuevo esquema avanza hacia una mayor progresividad en tasas clave como Seguridad e Higiene y Protección Ciudadana. En este sentido, los grandes contribuyentes que superen determinados niveles de facturación pasarán de una tasa fija a una alícuota del 10% sobre lo liquidado.
En paralelo, para supermercados y mayoristas se establecen alícuotas escalonadas entre el 8‰ y el 9‰ según su facturación anual, mientras que los pequeños comercios de alimentos con ingresos inferiores a $600 millones anuales accederán a una alícuota reducida del 4‰.
Protección a jubilados y pequeños emprendedores
Asimismo, la reforma incorpora medidas específicas de protección social. Los jubilados y pensionados contarán con un tope del 5% de sus ingresos totales para el pago de tasas, con el objetivo de evitar que la carga impositiva comprometa su economía básica.
En este marco, se mantiene la exención total para quienes perciben hasta dos jubilaciones mínimas y una reducción del 50% para quienes alcanzan hasta tres ingresos mínimos.
Del mismo modo, los emprendimientos unipersonales abonarán solo el 50% de los derechos de publicidad y propaganda y quedarán exentos de recargos por zonificación, favoreciendo la actividad de pequeños contribuyentes.
Infraestructura digital y uso del espacio público
Por otra parte, la reforma también introduce cambios vinculados a la infraestructura digital, con la unificación del tendido de fibra óptica para simplificar el sistema de cobro. A su vez, se eliminan recargos por zonificación en el uso de postes e infraestructura municipal destinada a redes de servicios.
Postura oficial y cierre del debate
Tras la aprobación, el presidente del cuerpo legislativo, Juan Manuel Álvarez Luna, señaló que las modificaciones introducidas buscan generar alivio para los sectores más afectados por la situación económica, destacando el objetivo de equilibrar la recaudación con criterios de justicia tributaria.
Un equilibrio entre recaudación y alivio fiscal
En conjunto, la reforma busca consolidar un sistema más equilibrado: por un lado, fortalecer la capacidad recaudatoria del municipio —especialmente sobre grandes contribuyentes y obras no declaradas— y, por otro, ampliar el alivio fiscal para jubilados, pequeños comerciantes y familias trabajadoras.
De este modo, con su aprobación por amplia mayoría, el nuevo esquema tributario queda formalmente vigente en Ituzaingó, consolidando un modelo que incrementa la progresividad del sistema y refuerza la protección de los sectores más vulnerables de la comunidad.

