Las intensas lluvias provocaron una avalancha de barro en sectores residenciales de Santiago. Hubo viviendas inundadas, vehículos arrastrados por la corriente y personas atrapadas que debieron ser rescatadas por los equipos de emergencia.
Un aluvión provocado por las intensas lluvias dejó al menos seis personas fallecidas en la región Metropolitana de Chile y provocó graves daños en sectores residenciales de Santiago. Ante la magnitud de la emergencia, el presidente chileno, José Antonio Kast, declaró zona de catástrofe a la comuna de Las Condes.
El fenómeno afectó unas 200 hectáreas en áreas ubicadas en las laderas de la cordillera de los Andes. La corriente de barro cubrió calles y viviendas, mientras que numerosos vehículos fueron arrastrados por el agua y los sedimentos.
El delegado presidencial de la Región Metropolitana, Germán Codina, confirmó que había al menos seis víctimas fatales y señaló que las autoridades continuaban reuniendo información para determinar si existían más personas afectadas.
Los equipos de emergencia realizaron rescates en vehículos y viviendas inundadas, además de asistir a personas que habían quedado aisladas en universidades y otros edificios de difícil acceso. La alcaldesa de Las Condes, Catalina San Martín, advirtió sobre la cantidad de viviendas afectadas y confirmó que se trabajaba para evacuar a quienes permanecían atrapados.
Lluvias intensas en poco tiempo
La meteoróloga chilena Allison Göhler explicó que el aluvión se originó por una línea de tormentas que avanzó de norte a sur por la región Metropolitana, con precipitaciones intensas concentradas en un período breve.
En algunas estaciones meteorológicas se registraron 10 milímetros de lluvia en apenas media hora.
Por su parte, el agroclimatólogo y profesor de la Universidad de Talca, Patricio González Colville, vinculó los temporales registrados en distintas regiones del país con episodios de lluvias intensas en períodos cortos, asociados a ríos atmosféricos.
Vehículos arrastrados y familias atrapadas
Entre las escenas más dramáticas se registraron vehículos desplazados por la corriente y viviendas invadidas por el barro. También se reportó el caso de un automóvil que fue arrastrado cerca de dos kilómetros, cuyos ocupantes lograron salir.
La declaración de zona de catástrofe permitirá movilizar recursos para afrontar la emergencia y asistir a las personas damnificadas, mientras continúan las tareas de rescate y la evaluación de los daños.

