Cientos de personas comenzaron a formar fila desde las cuatro de la madrugada para postularse a un empleo en un nuevo mayorista que abrirá en noviembre. La convocatoria desbordó las previsiones de la empresa, que adelantó el horario de atención para recibir los currículums. La escena expuso la necesidad de trabajo formal en medio de la crisis económica.
La búsqueda de trabajo volvió a mostrar una postal preocupante en la provincia de Buenos Aires. En Ezeiza, una fila de más de diez cuadras reunió a personas que buscaban una oportunidad laboral en una nueva sucursal mayorista que abrirá sus puertas en noviembre y ofrece apenas 40 puestos de trabajo.
La convocatoria comenzó durante la madrugada. Desde las cuatro de la mañana, hombres y mujeres se acercaron al establecimiento con sus currículums, con la expectativa de acceder a un empleo formal. La cantidad de postulantes superó ampliamente las previsiones de la empresa y obligó a modificar la organización prevista para recibirlos.
Inicialmente, la atención estaba programada para las ocho, pero ante la multitud que se había concentrado desde temprano, el personal decidió adelantarla a las seis de la mañana.
Entre quienes esperaban había jóvenes en busca de su primer empleo, personas con experiencia laboral y adultos que intentaban reinsertarse en el mercado de trabajo. Todos compartían la expectativa de conseguir una de las vacantes disponibles.
Mientras la empresa se prepara para inaugurar su nueva sucursal en noviembre, cientos de postulantes quedaron a la espera de una respuesta. Para muchos, la convocatoria representa una posibilidad concreta de conseguir ingresos; para otros, una nueva búsqueda en un mercado laboral cada vez más difícil.

