El sindicato realizará una jornada de protesta el viernes 6 de noviembre en reclamo de mayor financiamiento, mejoras salariales y condiciones de seguridad. La modalidad de controles reforzados en los principales aeropuertos podría generar demoras, mientras que en otras terminales habrá retenciones de tareas.
La Asociación de Trabajadores del Estado (ATE), a través de su sector ATE/ANAC, anunció una jornada nacional de protesta para el próximo viernes 6 de noviembre, con medidas de fuerza en más de 27 aeropuertos del país. En Ezeiza y Aeroparque, el gremio implementará un “paro a la japonesa”, que consistirá en intensificar los controles sobre las operaciones aéreas y los equipos terrestres.
El coordinador nacional de ATE/ANAC, Marcelo Belelli, explicó que la modalidad apunta a visibilizar la importancia de las tareas que realizan los trabajadores estatales en el sistema aerocomercial.
“Todos los vuelos van a tener más controles de los que habitualmente se hacen, porque la intención es demostrar la importancia del rol del Estado”, sostuvo. Además, señaló que la medida busca generar una sobrecarga laboral para evidenciar el trabajo que habitualmente desarrolla el personal.
Denuncias por falta de recursos y problemas de seguridad
La protesta se enmarca en un reclamo por el presunto desfinanciamiento del sistema aeroportuario y las condiciones operativas de distintas terminales. Desde el sindicato denunciaron falta de equipamiento para combatir incendios, ambulancias fuera de servicio, carencia de insumos sanitarios, elementos de protección personal y dificultades de mantenimiento.
ATE también cuestionó la falta de convocatoria a la paritaria sectorial de los trabajadores de la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC).
En paralelo a los controles reforzados en Ezeiza y Aeroparque, el gremio anunció retenciones de tareas en otros aeropuertos, lo que podría ocasionar demoras y cancelaciones. Según la organización, durante la jornada estarán garantizados los vuelos sanitarios, humanitarios, los traslados de órganos y las operaciones oficiales.
La medida fue presentada ante la Secretaría de Trabajo y, según ATE, busca resguardar la integridad del personal, las tripulaciones y los pasajeros, además de exigir el cumplimiento de los compromisos internacionales en materia de aviación.
Rodolfo Aguiar apuntó contra el Gobierno
El secretario general de ATE Nacional, Rodolfo Aguiar, cuestionó la situación del sistema aeroportuario y advirtió sobre los riesgos que, según el gremio, genera la falta de recursos.
“¿El Gobierno espera que ocurra una catástrofe para empezar a escuchar los reclamos y las advertencias de los trabajadores? El desfinanciamiento del sistema aerocomercial ha llegado al punto de poner en riesgo la vida de los trabajadores, las tripulaciones y los pasajeros. Sin presupuesto, no hay vuelos seguros”, afirmó.
Aguiar también responsabilizó al Gobierno por las eventuales consecuencias de las medidas de fuerza y sostuvo que el reclamo no está dirigido contra los usuarios del servicio.
“Tiene que quedar claro que el reclamo no es contra los pasajeros. Por el contrario, es contra el Gobierno para que puedan viajar seguros”, remarcó.
El reclamo por los fondos aeroportuarios
Entre los cuestionamientos económicos, ATE aseguró que la tasa aeroportuaria que pagan los pasajeros genera una recaudación anual estimada en $220.000 millones, pero afirmó que menos del 10% de esos recursos vuelve al organismo para sostener las operaciones, la infraestructura y los salarios.
La organización denunció que desconoce el destino del resto de los fondos y reclamó que se destinen a fortalecer el funcionamiento del sistema.
Además, mencionó presuntos problemas operativos en los aeropuertos de San Luis y Formosa. Según el sindicato, el aeropuerto Brigadier Mayor César Raúl Ojeda habría quedado fuera de servicio por desperfectos en sus dos autobombas, mientras que en El Pucú, en Formosa, se registraría una situación similar.
ATE exigió inspecciones integrales de higiene y seguridad, documentación sobre riesgos laborales, cobertura de ART, mantenimiento de los equipos y entrega de elementos de protección personal.
La jornada del viernes se desarrollará en medio de un conflicto que combina reclamos salariales, cuestionamientos presupuestarios y denuncias gremiales sobre las condiciones de seguridad en el sistema aeroportuario nacional.

